Practicamos yoga porque queremos sentirnos mejor en nuestro cuerpo y en nuestra mente. La mayoría de las veces lo logramos. Nos sentimos fuertes, flexibles, estables y relajados. El cuerpo responde, la respiración se expande y algo dentro se acomoda.
Hasta que un día pasa algo inesperado.
Puede ser algo aparentemente pequeño, como un jalón muscular durante un estiramiento, o algo más serio, como un desgarre de tendón o incluso una hernia de disco. En ese momento aparece la confusión. ¿Cómo pudo pasar esto en una práctica que se supone benéfica y terapéutica?
Sé que es un tema incómodo. El yoga suele presentarse como una actividad completamente segura, casi libre de riesgos. Pero ignorar esta parte no nos protege. Al contrario. Mantenernos ciegos ante los riesgos reales del movimiento, de la repetición o de una mala adaptación de las posturas es una de las principales razones por las que ocurren lesiones.
Entender cómo se mueve el cuerpo, cuáles son sus límites y cómo respetarlos no le quita profundidad al yoga. Se la da. Nos permite practicar con más conciencia, más inteligencia y más cuidado. El yoga, bien enseñado y bien practicado, debería ser una actividad que nos haga sentir bien a largo plazo, no solo en el momento.
Por eso, enseñar yoga viene con una gran responsabilidad. No solo guiamos posturas, también influimos en la forma en la que otras personas habitan su cuerpo. La biomecánica, la anatomía y la observación consciente no son extras, son herramientas fundamentales para una práctica verdaderamente segura y sostenible.
Hablar de lesiones no es ir en contra del yoga. Al contrario, es una forma de honrarlo. Cuando comprendemos cómo se mueve el cuerpo, cuáles son sus límites reales y cómo adaptar la práctica a diferentes personas, el yoga se vuelve más accesible, más respetuoso y más humano.
Con esa intención, en marzo de 2026 impartiré dos cursos presenciales
- Formación de BackMitra® Avanzada – Prevenir y Sanar Lesiones | 7 y 8 de marzo, CDMX – en colaboración con Brigitte Longueville
- Biomecánica Aplicada – cómo evitar lesiones en el yoga | 15 de marzo, Monterrey
Son cursos prácticos y accesibles, pensado para profesoras, profesores y practicantes que quieren profundizar en la relación entre anatomía, movimiento y posturas, sin perder la esencia del yoga.
Durante estos cursos exploraremos errores comunes que generan sobrecarga, aprenderemos a leer el cuerpo de forma más funcional y veremos cómo hacer ajustes y adaptaciones más inteligentes para prevenir lesiones, tanto en la práctica personal como en la enseñanza.
Si sientes que enseñar yoga implica una gran responsabilidad, estos cursos pueden ofrecerte herramientas claras y aplicables desde el primer día.
Un abrazo,
Guy Hamaekers
¿Alguna vez te has lastimado en tu práctica de yoga? ¿Te gustaría compartir tu experiencia? Escucharnos y aprender juntas y juntos también es parte del camino.